Parashá de la semana: Bereshit
Shabat Shalom.
La Luz Oculta en la Creación
בְּרֵאשִׁ֖ית בָּרָ֣א אֱלֹהִ֑ים אֵ֥ת הַשָּׁמַ֖יִם וְאֵ֥ת הָאָֽרֶץ׃
La parashá de esta semana, Bereshit, inaugura toda la Torá con el relato de la creación del universo. Tras el estado inicial de "informe y vacío" (Bereishit 1:2), el primer acto creativo de D's es la introducción de la luz. La Torá declara: "Y D's dijo: 'Haya luz'; y hubo luz. D's vio que la luz era buena, y D's separó la luz de la oscuridad" (Bereishit 1:3-4). Surge una pregunta obvia: esta luz no puede ser la del sol, la luna o las estrellas, pues estos solo fueron creados en el cuarto día (Bereishit 1:14-19). ¿Qué luz era esta, tan poderosa y fundamental, y por qué fue necesario que D's la "separara"?
El Destino de la Luz Primordial
La respuesta revela uno de los secretos más profundos de la creación. Rashi, citando una Aggadah, explica lo que sucedió con esta luz. Él escribe que D's vio esta luz y "vio que no era apropiado que los malvados la usaran, y Él la separó para los justos en el futuro" (Rashi, Bereshit 1:4). En la Massechet Chagigah 12a, esta idea es expandida. Se enseña que esta luz era de una naturaleza espiritual tan intensa que, con ella, Adam HaRishon podía ver de un extremo al otro del mundo. Tras el pecado, para que no fuera mal utilizada, esta luz fue escondida. Sin embargo, no fue destruida. Fue "ocultada" dentro de la propia Torá y de las mitzvot, esperando ser redescubierta por aquellos que se dedican a ellas con sinceridad y esfuerzo.
Revelando la Luz en Nuestro Día a Día
La lección del Or HaGanuz, la Luz Oculta, es una de las más inspiradoras para nuestra vida diaria. Nos enseña que la espiritualidad no es algo abstracto o distante, sino una fuerza potente infundida en el tejido de nuestro mundo físico. Nuestro propósito es actuar como "buscadores de oro" espirituales. Cada vez que estudiamos Torá, cada vez que realizamos una mitzvá —ya sea poner tzedaká en una caja, encender las velas de Shabat o ayudar a alguien necesitado— no estamos simplemente realizando un acto físico o un ritual. Estamos removiendo una capa de ocultación y revelando una chispa de aquella luz primordial y sagrada de la creación. Nuestro trabajo es transformar la oscuridad y el caos del mundo en un recipiente para la santidad, probando que somos dignos de usar la luz que D's, en Su sabiduría, reservó para los justos. Que tengamos el mérito de encontrar y revelar esta luz en nuestras vidas y en el mundo que nos rodea.
⚠️ Este Dvar Torá es generado por IA para fines de estudio. No reemplaza la orientación de un rav.